Seis estrategias imprescindibles para la rehabilitación energética de viviendas en la costa
La vivienda en la costa vuelve a coger ritmo, con una demanda de segundas residencias al alza y un aumento de las compraventas. Sin embargo, este dinamismo convive con otra realidad: muchos de estos edificios presentan una antigüedad elevada y requieren intervención, algo condicionado por factores como la humedad, la salinidad o la exposición solar, que aceleran su deterioro, además de un uso más esporádico que suele posponer las actuaciones. En este contexto, marcado además por una creciente atención a la eficiencia energética y la descarbonización, la rehabilitación de los inmuebles situados en la costa cobra cada vez más importancia y exige soluciones adaptadas a las particularidades de estos entornos.
Dede Sto Ibérica, conscientes de esta creciente necesidad, queremos repasar las principales tendencias que están marcando el sector, los factores que condicionan este tipo de intervenciones y las soluciones que pueden contribuir a mejorar el comportamiento y la durabilidad de los edificios. ¡Sigue leyendo y descúbrelo!
Rehabilitación energética en la costa: crecimiento de la demanda y brechas en la renovación del parque residencial
Los datos oficiales reflejan esta doble realidad: por un lado, el litoral mediterráneo, el sur y las islas mantienen el pulso del mercado inmobiliario. En 2025, las compraventas de vivienda en estas zonas crecieron un 3,3% interanual, según el Banco de España. Sin embargo, por otra parte, este dinamismo convive con un parque residencial que necesita actualización: de acuerdo con el Plan Nacional de Renovación de Edificios del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, casi la mitad de los edificios en España (49,3%) es anterior a 1980, con un peso especialmente alto en segundas residencias y viviendas vacías.
En paralelo, la actividad de rehabilitación avanza, aunque de forma insuficiente y desigual. En 2025, los visados de rehabilitación crecieron un 1,8% respecto a 2024 y un 9,2% frente a 2023, según el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. No obstante, este crecimiento no es homogéneo en las zonas costeras: mientras Baleares (+18,2%), Barcelona (+16,3%) o Cádiz (+15,3%) registran incrementos significativos, otras provincias como Valencia (-7,7%) o Vizcaya (-26,7%) muestran descensos. Un escenario que refuerza la necesidad de acelerar la rehabilitación energética del parque existente en entornos costeros, donde la exposición ambiental y el uso estacional hacen que la planificación de las intervenciones requiera un enfoque más específico.
Seis puntos clave para adaptar las viviendas de costa a estándares más altos de eficiencia energética
La mejora del rendimiento energético en viviendas de costa requiere una visión integral que abarque envolvente, soluciones interiores y materiales, adaptada a las condiciones del entorno y al comportamiento real de estos inmuebles. Para ayudar a orientar este tipo de actuaciones, desde Sto Ibérica repasamos seis aspectos que conviene tener en cuenta para mejorar la eficiencia, la durabilidad y el confort de los edificios. ¡Sigue leyendo!
-
- Mejorar el comportamiento global de la fachada a largo plazo. En zonas costeras, la exposición al clima y a las variaciones térmicas acelera el desgaste de la envolvente, por lo que resulta clave apostar por soluciones que garanticen su durabilidad. El SATE permite reducir de forma significativa la demanda energética del edificio, especialmente en verano, con ahorros que pueden alcanzar hasta el 60% y manteniendo su eficacia durante décadas. Por su parte, las fachadas ventiladas mejoran la gestión del calor y la humedad gracias a la cámara de aire que favorece la ventilación continua del sistema.
- Incorporar soluciones interiores para mejorar el confort térmico. Más allá de la envolvente exterior, la rehabilitación en viviendas de costa puede apoyarse en medidas interiores para reducir el sobrecalentamiento y mejorar la eficiencia del espacio. Entre ellas, destacan la protección solar en ventanas, como estores técnicos o láminas, el refuerzo del aislamiento con trasdosados, la incorporación de carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo-emisivos, así como sistemas de ventilación eficiente y climatización de bajo consumo como la aerotermia.
- Reforzar la protección frente a la humedad y la salinidad. La humedad y las sales marinas hacen que las fachadas en la costa estén sometidas a un desgaste constante, por lo que es clave contar con soluciones transpirables y con capacidad de regular la humedad. Morteros de cal o sistemas deshumidificantes ayudan a evacuarla y mejorar el comportamiento del cerramiento, mientras que los revocos con resina de silicona aportan mayor resistencia frente a la aparición de algas y hongos.
- Utilizar las pinturas como aliadas contra la degradación estética. La respuesta de la fachada frente a la radiación solar depende en gran parte de las pinturas exteriores, que influyen en la absorción de calor y en su estabilidad superficial. Los tonos claros reducen la captación térmica, mientras que los oscuros pueden elevar la temperatura, aunque existen formulaciones específicas que limitan este efecto sin perder intensidad cromática, gracias a tecnologías como NIR y bases acrílicas reflectantes. Además, soluciones de secado rápido ayudan a evacuar mejor el agua tras lluvia o condensación, manteniendo la estética y reduciendo la suciedad.
- Aprovechar el potencial de la energía solar en la rehabilitación residencial. Las zonas costeras de España cuentan con altos niveles de radiación solar durante gran parte del año, lo que hace de la energía fotovoltaica una opción especialmente eficiente en procesos de rehabilitación. La instalación de paneles en cubiertas permite generar autoconsumo, reducir la dependencia de la red y mejorar el comportamiento energético del edificio. Además, ayuda a compensar la elevada demanda de climatización propia de los meses más cálidos.
- Seleccionar materiales de alta resistencia. La elección de materiales sostenibles es clave en la durabilidad de los sistemas constructivos frente a agentes físicos, químicos y climáticos. Por ello, es importante optar por soluciones que mantengan su estabilidad estructural, mecánica y estética en condiciones exigentes, reduciendo la necesidad de sustitución y el consumo de recursos a lo largo del tiempo. Entre ellas, se incluyen metales con protección anticorrosión, materiales minerales de alta durabilidad, cerámicos resistentes a la intemperie y polímeros técnicos para elementos auxiliares.
Sto Ibérica, soluciones para una rehabilitación más eficiente en entornos costeros
Con el objetivo de mejorar el comportamiento energético y la durabilidad de los edificios en zonas costeras, desde Sto Ibérica trabajamos con sistemas que ayudan a responder a las exigencias propias de estos entornos.
En el caso de los SATE, nuestra gama StoTherm está diseñada para mejorar el rendimiento energético del edificio mediante sistemas de aislamiento térmico exterior que contribuyen a reducir la demanda de climatización, especialmente durante los meses de mayor calor, además de proteger la envolvente frente al desgaste derivado de la exposición continuada al ambiente marítimo. A ello se suman nuestras soluciones de fachada ventilada StoVentec, concebidas para favorecer la gestión térmica y el comportamiento de la envolvente en edificios expuestos a altas temperaturas y humedad ambiental. Como ejemplo de estas soluciones, StoVentec Photovoltaics Inlay integra módulos fotovoltaicos directamente en la fachada, permitiendo aprovechar la elevada radiación solar presente en muchas zonas costeras para impulsar el autoconsumo energético del edificio.
Más allá del aislamiento y el cerramiento, el refuerzo y la protección del sistema también juegan un papel importante en este tipo de entornos. En este sentido, soluciones como nuestro StoArmat Classic actúan como mortero de armadura flexible, reforzando la resistencia mecánica del sistema de fachada en edificios especialmente expuestos al desgaste ambiental y a cambios de temperatura. Por su parte, con StoSilco® blue contribuimos a mejorar el comportamiento superficial del acabado, ayudando a reducir la proliferación de algas y hongos en entornos con elevada humedad y proximidad al mar.
Para el acabado de la fachada, la parte más expuesta a la lluvia, el sol y la humedad y por tanto la que más condiciona el envejecimiento del edificio, ofrecemos soluciones como StoColor Dryonic®, que favorece el secado rápido de la superficie mediante un principio biónico que reduce la acumulación de humedad y suciedad, y StoColor X-black, que permite reducir la absorción térmica en colores oscuros, contribuyendo a limitar el calentamiento en fachadas muy expuestas.
¿Quieres saber más sobre cómo mejorar la rehabilitación de edificios en zonas de costa? ¿Te gustaría descubrir en detalle nuestras soluciones para fachada y envolvente en entornos exigentes? Ponte en contacto con nosotros en este enlace y nuestro equipo técnico te ayudará a encontrar la solución más adecuada para tu proyecto.







