El acondicionamiento acústico, clave para mejorar la experiencia del visitante en museos y espacios culturales
Como cada 18 de mayo desde 1977, hoy se celebra el Día Internacional de los Museos. Una iniciativa impulsada por el Consejo Internacional de Museos para concienciar sobre su papel en el intercambio y enriquecimiento cultural, la cooperación, la paz y el desarrollo social. Pero, para poder cumplir con dichas funciones, estos espacios deben ofrecer al visitante una experiencia cómoda y accesible. Y aquí, factores como la iluminación, la distribución de salas y la acústica influyen directamente en la forma en la que se perciben las obras. Precisamente como uno de los principales fabricantes y distribuidores de sistemas de acondicionamiento acústico, desde Sto Ibérica queremos abordar la importancia de contar con estas soluciones, ya que permiten controlar el ruido ambiente, mejorar la claridad y la reverberación del sonido y evitar ecos, distracciones o fatiga auditiva, favoreciendo de esta forma la concentración del visitante en las exposiciones y la comprensión de contenidos como audioguías o explicaciones.
Para sumarnos a esta celebración, en el post de hoy compartimos algunas claves de aplicación de soluciones de acondicionamiento acústico en museos, junto con un ejemplo real de intervención en un espacio cultural de referencia. ¡Sigue leyendo!
Cinco estrategias para elevar el acondicionamiento acústico en museos contemporáneos
En este tipo de edificios, donde conviven conservación, circulación de público, mediación cultural y programación expositiva diversa, el sonido forma parte activa del funcionamiento del espacio. Partiendo de esa realidad, estas son algunas de las claves para integrar el acondicionamiento acústico de forma coherente y efectiva en el diseño de museos:
- Definir la acústica en función del uso de cada espacio. En un museo no todos los ámbitos tienen las mismas necesidades de confort acústico: una sala expositiva, un vestíbulo, una tienda, una cafetería o un espacio de mediación oral requieren respuestas distintas. Por eso, antes de elegir soluciones, conviene definir qué se espera acústicamente de cada zona: silencio, inteligibilidad de la palabra, control del ruido de fondo, acondicionamiento frente a otros usos o una atmósfera más envolvente. Los requisitos de propagación y reverberación del sonido e inteligibilidad varían según este parámetro, además de por otros factores, como suelos, paredes, techos, clima interior, mobiliario y número de personas. En este sentido, conviene tener en cuenta que el Código Técnico de la Edificación establece valores límite de tiempo de reverberación y si se desea un análisis más profundo, existen normativas más específicas a nivel europeo.
- Incorporar la acústica desde las primeras fases del proyecto. El acondicionamiento acústico funciona mejor cuando no se añade al final como una corrección, sino cuando forma parte de la arquitectura y de la museografía desde el inicio. Esto permite coordinarlo con la altura libre, los acabados, la iluminación, las instalaciones, los recorridos y la disposición de piezas o soportes expositivos. Para ello, siempre es recomendable contar con el asesoramiento de gabinetes de ingeniería acústica especializados, que pueden modelizar, calcular y orientar sobre las soluciones más idóneas.
- Compensar los materiales duros sin renunciar al lenguaje arquitectónico. Los museos suelen utilizar superficies continuas, minerales o reflectantes (hormigón, vidrio, piedra, pavimentos pulidos) que aportan presencia arquitectónica, pero pueden generar reverberación del sonido y ruido acumulado. La clave no es sustituir esos materiales, sino equilibrarlos con superficies absorbentes integradas en techos, paredes, revocos, islas o elementos suspendidos.
- Elegir el sistema acústico según la geometría y las limitaciones del espacio. No todos los museos permiten la misma intervención. En salas altas o de gran escala, puede tener sentido trabajar con techos suspendidos o islas acústicas mientras que, en espacios con poca altura, funcionan mejores soluciones directas. En edificios históricos con bóvedas, cúpulas o superficies curvas resultan adecuados los revocos acústicos; y en ámbitos expositivos cambiantes, se pueden incorporar elementos modulares desmontables o de libre geometría. Nuestra gama de sistemas de acondicionamiento acústico StoSilent plantea, precisamente, distintas familias de soluciones: sistemas suspendidos, directos, revocos acústicos e islas acústicas de techo o pared para adaptarse a las necesidades arquitectónicas, técnicas y estéticas de cada espacio.
- Analizar el comportamiento acústico del museo en condiciones reales de uso. Factores como la afluencia de visitantes, la simultaneidad de actividades, el uso de audiovisuales y la mediación oral modifican de forma directa el comportamiento acústico del museo en condiciones reales de uso. Por ello, antes de comenzar las intervenciones, es fundamental analizar la respuesta sonora del espacio en funcionamiento, evaluando parámetros como el tiempo de reverberación mediante mediciones in situ con equipos homologados, para definir criterios de intervención ajustados a las necesidades de cada lugar.
Centro Cívico Civican en Pamplona como ejemplo de confort acústico en espacios culturales
El Centro Cívico Civican de Pamplona, proyectado por MID Estudio, es un espacio sociocultural promovido por la Fundación Caja Navarra, concebido como un lugar de pensamiento, participación ciudadana y encuentro intergeneracional. Su programación incluye actividades muy diversas como conciertos, charlas, talleres, exposiciones y servicios de biblioteca, lo que exige un control acústico capaz de dar respuesta a usos simultáneos y cambiantes.
Conscientes de esta necesidad, desde Sto Ibérica contribuimos a este proyecto a través de la gama StoSilent, sistemas de acondicionamiento acústico diseñados para integrarse en arquitectura interior de alta exigencia. En concreto, aplicamos StoSilent Compact Miral, un revoco acústico mineral a base de cemento que permite crear superficies continuas con capacidad de absorción, incluso en geometrías complejas como techos curvos, cúpulas o bóvedas. La solución se complementó con StoVetro y StoDecosit K 1 mm, un revoco de interior de silicato de dispersión sin conservantes, sin disolventes y con bajo contenido orgánico, que aporta acabados continuos, resistentes y con buena capacidad de transpiración. El resultado fue un espacio donde el confort acústico se integra de forma natural en la arquitectura, permitiendo la convivencia de actividades diversas sin comprometer la claridad del sonido ni la calidad de la experiencia de uso.
¿Quieres llevar el confort acústico de tus proyectos de arquitectura y espacios culturales a otro nivel? ¿Te gustaría descubrir todo lo que puede aportar la gama de sistemas StoSilent en entornos de alta exigencia? Ponte en contacto con nosotros a través de este enlace y nuestro equipo técnico te ayudará a dar forma a la solución más adecuada para tu proyecto.







